
Este 2019 está previsto que se planten 920 nuevos árboles en Viladecans. Esta cifra surge del compromiso del Ayuntamiento con las entidades vecinales y la ciudadanía y, por otra parte, de la voluntad del consistorio de restituir los árboles que mueren.
En concreto, 220 árboles provienen de los Protocolos Generales de Actuación firmados por las entidades vecinales y las associacios de vecinos con el Ayuntamiento y de los presupuestos participativos de los dos últimos años. De estos, hay 200 árboles que ya están contratados y de los que se han iniciado ya algunas tareas de plantación. Los veinte restantes están en trámite administrativo y se incluirán como una ampliación de este contrato. Por otro lado, los otros 700 árboles están en proceso de licitación y se espera que la obra esté adjudicada para poder empezar en febrero. Esta plantación se alargará durante buena parte del 2019 ya que hay árboles que por sus características se deben plantar en primavera o otoño - caso de los pinos, encinas y robles - y otros en verano - jacarandas, tipuanas o palmeras -.
En invierno también es el momento que se aprovecha para hacer buena parte de la poda ya que las bajas temperaturas y la reducción de horas de sol provocan que los árboles ralentizen su ritmo de crecimiento. A partir de la primavera, coincidiendo con los nuevos brotes, y durante el verano se practican también las escamondas. Estas son de menor entidad que las podas y sirven para regular el crecimiento de los árboles y evitar que las ramas molesten a las personas que van por las aceras, al tráfico rodado o por la proximidad con fachadas.


