
La alcaldesa de Gavà, Raquel Sánchez, y el alcalde de Viladecans, Carles Ruiz, han enviado una carta a la consellera de Agricultura, Teresa Jordà, donde ponen en relieve la situación crítica y los déficits acumulados por el Parc Agrari del Baix Llobregat, especialmente en los dos municipios.
El parque, que todavía se encuentra asimilando las consecuencias del temporal Glòria en enero, tiene que hacer frente ahora también no solo a la crisis de la COVID-19, sino también a las últimas lluvias, que han malogrado todavía más los cultivos de ambos municipios. Unos daños que ya se ha comunicado a la Dirección General de Agricultura, y que los alcaldes Ruiz y Sánchez se han apresurado a justificar como motivo para que se hagan "las inversiones que este espacio necesita". La carta también pone de manifiesto la necesidad de políticas de apoyo en favor del parque a raíz de la pandemia, a la vez que da voz a las reivindicaciones de los payeses y reclama que se vuelva a poner fecha a la reunión del Consejo Comarcal, aplazada a causa del coronavirus, para tratar todas las cuestiones referentes a la supervivencia de el Parc Agrari.
Del mismo modo, Carles Ruiz y Raquel Sánchez han adjuntado en el escrito una serie de demandas, en las cuales se especifica tanto las acciones necesarias a llevar a cabo, como el papel que tienen que jugar el Departamento de Agricultura y la Agencia Catalana del Agua:
- Incrementar la aportación del Departamento de Agricultura al Parc Agrari. La partida de este año, poco más de 6.000 euros, solo representa el 0,8% del presupuesto total del Parque, muy por debajo de la aportación otras administraciones y de los municipios, que no son competentes en materia de agricultura.
- Agilizar el proyecto que tiene que permitir hacer llegar el Canal de la Derecha del río Llobregat hasta Viladecans, y su extensión en Gavà.
- Implicación decidida de la ACA como organismo responsable en materia de aguas, para afrontar la mejora y modernización de los sistemas de drenaje y la automatización de los actuales sistemas hidráulicos, así como intensificar los esfuerzos en la limpieza de rieras y corredoras y en la estabilización de los márgenes de las corredoras.
- Pla de actuación para la eficiencia y mejora de los recursos hídricos en la agricultura para estimular la introducción de cambios en las prácticas agrícolas que mejoren la calidad del agua. El uso de aguas regeneradas convenientemente tratadas podría ser una opción eficaz para satisfacer la demanda de agua de riego.
- Abordar un estudio sobre el impacto del cambio climático sobre la agricultura al Parc Agrari del Baix Llobregat, y en especial en la zona baja del Delta, y también sobre las medidas a implantar tanto de resiliencia como de adaptación para el uso agrícola.
- Elaborar un plan de desarrollo económico de la agricultura y el sector agroalimentario en el Parc Agrari. Una actividad que crea 1.200 puestos de trabajo directos y contribuye en un 0,7% al PIB; un porcentaje que ha crecido un 6,1% en los últimos años, crecimiento tres veces superior a la media del PIB agrícola catalán.
- El Parc Agrari, como área económica especializada en la producción de alimentos, tiene que tener un papel fundamental de infraestructura metropolitana. Y el Consorcio del Parque, como ente de gestión, tiene que acontecer un instrumento útil a las explotaciones agrarias y también en los municipios y a la ciudadanía. Hace falta que el modelo de Parque Agrario sea un ejercicio real de gobernanza donde todos los actores implicados asuman sus responsabilidades en las políticas territoriales, sectoriales y ambientales. Una gobernanza participada por el sector agrario.
Finalmente, Raquel Sánchez y Carles Ruiz trasladan a la consejera Jordà su convencimiento que la Generalitat atenderá sus demandas y ofrecen su predisposición a trabajar conjuntamente para hacerlas realidad.


